También te puede
interesar…
El contacto físico es básico para construir el vínculo emocional con nuestros hijos e hijas. Al dar y recibir un masaje, se crea un diálogo sensible, suave y amoroso. El masaje no tiene por qué ser siempre en silencio, puede ser un juego si lo acompañamos de cuentos, para así ir incorporando la estimulación sensorial mediante el tacto. Lo importante es compartir momentos entrañables y delicados.
Si hasta ahora te has propuesto obligaciones, imposiciones, compromisos, deberes, exigencias... muchas de ellas sin un origen definido, producto de costumbres familiares y sociales; y el resultado es insatisfacción, desgana, estrés, ansiedad, tristeza, rabia, impotencia, frustración...