Cuidarse para cuidar. La necesidad de prestarnos atención como profesionales de la ayuda.

Ejerzo una profesión fascinante y bella. Acompañar a alguien que se encuentra mal, a sentirse mejor es tremendamente gratificante, tanto que en nuestro deseo de ayudar a sanar a los demás podemos olvidarnos de nosotros mismos, no hay que dejar de lado que más allá de profesionales también somos personas; personas en constante contacto con el malestar y el dolor ajeno, cuando no con sus traumas.
Reflexiones sobre la Práctica Psicoterapéutica y los Errores Comunes en la Terapia

Mi experiencia como psicóloga-psicoterapeuta es un viaje fascinante y profundamente gratificante. Cada día que pasa me siento profundamente agradecida y honrada por la confianza que mis pacientes depositan en mí…